HABLEMOS DE AMOR

 cursi 1

POR GASPAR HERNANDEZ CAAMAÑO

«ES TAN CURSI EL AMOR QUE NOS IMPORTA UN CARAJO QUE SE ENTEREN»

La frase la escribió el médico Francisco «Pacho» Fadúl, amigo mio de la adolescencia, en su opinión sobre mi reciente columna al amor que profesamos a las madres. Me gusto y es cierta. El amor es cursi. Cual?. El que nace de las madres. El erótico. El romántico. El sanguíneo. El solidario. El cotidiano, El que invocamos cuando nos despertamos y nos persignamos en el borde de la cama. Ese amor es cursi porque no tiene protocolo. Es natural.

Es tan cierta la frase de «Pacho», a quién le enseñe a ser actor en las tablas, porque el amor desnuda. Qué?. Pasiones. Sentimientos. Emociones. Deseos. Morbosidades. Vanidades. Energías. Y esas ganas locas que todos tenemos por vivir en la medida de nuestras posibilidades. Lo extremo es perversión. Negocio. Y ya eso no es amor, sino poder. En ese sentido Fadúl, médico oriental, tiene razón. Él habla del amor que duele. Ese que quema la piel.

Entonces lo cursi no nos interesa que se vuelva público. Que abandone lo oculto de los instintos y se difunda. Que se haga carne, aquéllo que fue espíritu. Así es , «viejo Pacho», el amor en Occidente. Pasa de la alcoba a la plaza, como lo describió, poeticamente, Octavio Paz, nobel mexicano, en su delicioso libro «LA LLAMA DOBLE»( ….. ). Por eso hay que reinventar el amor para la política. Y dejar lo freudiano. Lo oculto. Hay que sacar el amor de la alcoba e instalarlo en la plaza. Acaso eso no lo hace Internet?

A mucha, a muchísima gente, le da miedo hablar de amor. Temen desnudarse. No saben lo que es el agua para el chocolate. Y esconden sus perversidades. Sus debilidades intimas. Y como los romanos antiguos se hacen políticos. Y las morbosidades que no se gastas, se dedican a robarse el presupuesto público. Y a matar de hambre y ambiciones a los niños, no solo Wayuu sino a los que engañan con la alimentación en las escuela. Si fueran cursi. Si amaran. No fueran ladrones. Y existiría menos gentes en las cárceles. Y decretaríamos emergencias de amor en las alcobas. Estoy de acuerdo con Fadúl. Regresemos a lo cursi. Reinventemos el amor. Que carajo nos importa que se enteren que amamos? Que carajo!!

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