Así sentirá la clase media el impacto de la reforma tributaria

Habrá más de 100 bienes y servicios de uso frecuente  como el café, el azúcar, el chocolate o las pastas, que mantienen un IVA del 5 por ciento.

Un voluminoso documento en el que el Gobierno Nacional consignó 311 propuestas relacionadas con impuestos tiene a los colombianos haciendo cuentas.

La reforma tributaria estructural, que tras una larga y expectante demora fue destapada esta semana por el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y radicada en el Congreso de la República, convoca a los 48,9 millones de colombianos a participar más para llevar entre todos la carga tributaria.

Esto, porque no hay ningún ciudadano que escape al IVA, cuya tasa general pasará de 16 a 19 por ciento, lo que recaerá sobre el consumo, pese a que no se gravarán los productos básicos de la canasta familiar. 

Además, habrá más de 100 bienes y servicios de uso frecuente para los colombianos, como el café, el azúcar, el chocolate o las pastas, que mantienen un IVA del 5 por ciento, canasta a la que se le agregaron otros productos, como los periódicos, por ejemplo.

La reforma aumenta la base de contribuyentes por varios lados. En el caso del impuesto de renta de las personas naturales, el llamado es para 500.000 colombianos más, con ingresos mensuales superiores a 2,7 millones de pesos, que tendrán que sumarse a los 2,2 millones que ya son declarantes del impuesto de renta y que ahora aportarán tributos con incrementos progresivos, según su nivel de ingresos.

“No es equitativo que en Colombia solo 14 por ciento de personas naturales pagan impuestos, y de estas, más de la mitad, 55 por ciento, son asalariados. El resto paga poco”, recordó Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad.

Por gasolina, gaseosa y más

También tendrán que participar tributariamente los 11,2 millones de dueños de vehículos en el país que son usuarios de la gasolina, producto al que le agregaron dos nuevas cargas: por contaminación con gas carbónico (CO2) y otro de apoyo al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. El cálculo inicial da cuenta de que se pagarán 135 pesos más de lo que hoy cuesta un galón de este combustible.

El mismo camino deberán seguir los usuarios de bebidas azucaradas, cuyo consumo por habitante en el país es de 62 litros por persona, ya sea de gaseosa, té, jugos o energizantes, entre otros. Así, por ejemplo, el comprador de una gaseosa de 2,5 litros, que hoy cuesta 3.900 pesos (precio del supermercado La 14 en Bogotá), el año entrante deberá desembolsar 4.650 pesos por el mismo producto, pues la reforma propone impuesto de 300 pesos por litro.

De igual manera sentirán el golpe en el bolsillo el 12,8 por ciento de ciudadanos mayores de 18 años que son fumadores, es decir, 6’260.000 personas a las que le incrementará cada cajetilla de cigarrillos en 2.100 pesos. “La cajetilla más vendida pasará de 3.000 a 4.600”, calcula Minhacienda.

Otro grupo más pequeño de colombianos aportará a la hora de comprar vivienda nueva con precio superior a 800 millones de pesos, cuya tasa impositiva será de 5 por ciento, lo que le pegará, en promedio, a 4.900 unidades habitacionales al año. Según Leonardo Villar, director de Fedesarrollo, este tipo de vivienda, en ciudades como Bogotá y Medellín, es de estrato medio alto.

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